CÓMO EMPEZAR
Normalmente la mayoría de los consejos se suelen recibir cuando ya se tiene alguna experiencia, sin embargo muchos son inútiles por ser dados ya demasiado tarde. En este artículo pretendo dar algunas pautas y consejos para la gente que está empezando o incluso que todavía no lo ha hecho. Estos consejos están basados en mi experiencia, y como siempre digo, no tienen porqué ser la mejor forma de enfocar un asunto en concreto, en la mayor parte de los casos hay varios caminos que llevan al mismo fin. También quiero añadir que como siempre, aunque este artículo habla para el caso de los bateristas, se puede extrapolar a cualquier instrumento.
Hay mucha gente que siempre le ha gustado un instrumento pero no se ha decidido a empezar a aprenderlo. En algunos de estos casos no se sabe qué hacer, o simplemente uno no se lo plantea más que como una ilusión que siempre va a tener. En estas situaciones no hay que comprarse nunca el instrumento en cuestión, esto podría ser un gran error incluso cuando a priori se tiene muy claro que se quiere aprender a tocarlo. Un instrumento es una compra cara, y conozco algunas personas que se lo compraron con bastante ilusión y al mes lo vendieron por darse cuenta de que no les llenaba tanto como pensaban. Lo que sí está claro es que para saber si un instrumento te gusta tanto como para aprenderlo es vital que toques en él un tiempo determinado. Existen dos opciones bastante viables. La primera consiste en que un amigo/a te enseñe algunos ritmos básicos y que puedas practicar en su batería (en un local de ensayo u otro sitio en el que poder tocar sin preocuparte por el volumen). Para este caso no hablo de un día o dos, sino de un número de veces en las que se sepa con seguridad que esto es lo tuyo (lo más normal si ésto es así es que cada vez se tengan más ganas de tocar). La otra opción consiste en directamente meterse a clases con un profesor, siempre diciéndole que estás probando para ver si te gusta lo suficiente (al cabo de uno o dos meses de clases ya lo deberías tener más o menos claro). Mientras te encuentras en este período de prueba, siendo la batería el instrumento que estás probando, lo que puedes hacer en casa es tocar en una silla los patrones y ejercicios que vas aprendiendo. Ésto no lo digo tanto para que vayas aprendiendo lo que te enseñan, sino para que te enfrentes con el hecho de estudiar tu instrumento. Que nadie se lleve a engaños, estudiar un instrumento en ocasiones puede llegar a ser realmente tedioso (véase por ejemplo los ritmos de jazz, los cuales requieren una coordinación bastante elevada). La cuestión es que si estás preparado a pasar por esto para alcanzar un nivel técnico mayor, entonces esto es lo tuyo, en caso contrario lo normal es que al final termines abandonándolo o simlplemente teniéndolo como un hobby ocasional.
Con respecto al momento en el que te tengas que comprar tu primera batería mi consejo es bastante contundente, cuanto mejor sea la batería, mejor. Tal vez este consejo puede chocar porque antes he dicho que un instrumento es bastante caro, y tal vez se esperase que mi consejo fuese empezar con una batería barata y más tarde comprar alguna mejor, pero esto no es así. Mis razones son precisamente que una batería es bastante cara, pero sin embargo puede llegar a durar toda la vida. Cuando se está empezando lo más importante para uno es tocar, sin importarle realmente la calidad de su instrumento (aparte de que cuando empiezas no se suele tener la capacidad como para diferenciar dos baterías de diferente calidad). Si compras una batería de calidad baja con la intención de no gastar demasiado a la larga saldrá bastante caro, ya que aunque cumplirá con tus requisitos al principio, a medida que seas mejor músico querrás mejor sonido, y entonces llegará el momento en el que te planteas comprar otra batería. Por desgracia cuando llegue ese momento tu batería actual se habrá devaluado en aproximadamente un 60-70 % de su valor, y evidentemente la batería que quieres cuesta bastante más de lo que te costó tu primera batería, si a esto le añades que todos los precios suben cada año, al final ese 30% de beneficio por la venta de tu vieja batería solo cubre el aumento que ha experimentado tu nueva batería en todos estos años en los que llevas tocando. La conclusión que se obtiene de esto es que si hubieras comprado la batería que ahora quieres en el momento de empezar a tocar no sólo habrías pagado únicamente por una batería (en lugar de, a la larga, por dos), sino que además la habrías disfrutado todo este tiempo. Evidentemente esto son cálculos aproximados, pero según sea tu caso te pueden servir de ayuda para decidirte, personalmente opté por comprar una batería barata y siempre me he arrepentido. En cualquier caso compres la batería que compres lo ideal es que te acompañe alguien que tenga bastante experiencia y te pueda asesorar. Por supuesto todo esto de lo que estoy hablando es en el caso de que ya se tenga claro que se quiere ser baterista.
Una vez que se tiene cierto nivel y batería propia lo normal es que quieras meterte en algún grupo. Éste también es un momento delicado e importante, ya que puede suponer para tu futuro más de lo que crees (tanto porque el grupo consiga darse a conocer y cambie tu vida como porque te des cuenta con los años de que has estado perdiendo un tiempo valioso). Tengo claro que hay dos puntos vitales para saber si el grupo es en un principio adecuado para tí o no. El primero consiste en que todos, aparte de tener obviamente los mismos gustos musicales, tengáis las mismas ambiciones con el grupo. Con esto me refiero a cosas como el espíritu de sacrificio que se vaya a tener, las cotas que se quieren alcanzar, el que todos tengáis siempre más o menos el mismo nivel técnico, etc... Yo no digo que todos tengáis que ser máquinas con vuestro instrumento o que se quiera llegar a ser mundialmente conocido, simplemente que todos tengáis los mismos objetivos. Si todos queréis tener el grupo como un hobby, perfecto, pero en cuanto haya uno que aspire a más surgirán los problemas (e igualmente para el caso contrario). El otro punto importante a tener en cuenta cuando busques grupo es el que se tengan las mejores relaciones personales posibles con tus compañeros. Estoy convencido de que el 90% de las disoluciones o separaciones en un grupo se deben a la mala relación personal que existe (ya que la convivencia en un grupo es mucho más dura de lo que se pueda pensar). Por desgracia, o todos sois amigos antes de formar el grupo, o esto sólo se comprueba con el tiempo, pero por lo menos que esto sirva para tener muy en cuenta que el carácter tuyo y el de tus compañeros jugarán un papel crucial en el futuro del grupo. Cuando lleves un tiempo en el grupo tendréis algunas canciones que querréis grabar para presentarla a compañías, promotores, concursos, o simplemente para vender vuestra maqueta y empezar a conoceros. Mi consejo en este punto es que si estáis pensando en grabar en un estudio profesional, antes hagáis una grabación casera para enfrentaros con este proceso, ya que como ya expliqué en el último artículo, el proceso de grabación dista mucho de la experiencia en un local de ensayo o de un directo. El hecho de realizar una grabación casera antes de grabar en un estudio servirá para haceros una idea del tiempo necesario para grabar, controlar los nervios, grabar con metrónomo si optáis por esta opción, arreglar cosas que al oírlas grabadas no os convencen...etc. En cualquier caso, para la gente que empiece en esto, que sepa que requiere mucho esfuerzo y sacrificio, y aunque muchas veces el trabajo no se vea recompensado, si se es constante y se tiene ilusión se pueden conseguir metas con las que antes solo se habían soñado.
Dani Pérez.
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