LA VELOCIDAD... ESA GRAN ENEMIGA.
Seguramente a muchos os habrá llamado la atención el título de este artículo viniendo de alguien con mi forma de tocar, pero esto tiene su explicación... Ahora que quiero retomar mi serie de artículos he decidido realizar uno que se diriga directamente a la base del estudio de un instrumento.
Evidentemente la velocidad por sí misma no es un problema, pero sí es cierto que los músicos la suelen convertir en un parámetro que dificulta el aprendizaje del instrumento. Todos los músicos deben poseer un dominio de la velocidad, ser capaces de tocar con gran precisión a pequeñas y altas velocidades, pero existe un caso en el que tocar a gran velocidad puede ser altamente perjudicial, y me estoy refiriendo al momento de estudiar algo por primera vez con tu instrumento. En los casi veinte años que llevo como profesor de batería he observado que existe un vicio bastante común en los estudiantes, y no es otro que intentar tocar algo a gran velocidad cuando ni siquiera les sale lento. Yo tampoco fuí una excepción en mis inicios con la batería, ya que siempre tendía a querer tocar al límite, hasta que comprendí el funcionamiento del cerebro cuando intentas "enseñarle" un ejercicio concreto de coordinación por primera vez.
¿Alguna vez habéis observado los cristales del coche mientras llueve?, si lo habéis hecho habréis observado que las gotas tienden a bajar por el mismo camino por el que bajó la última gota. De la misma forma cuando el agua pasa por primera vez por una superficie homogénea suele dejar un surco por el que sigue pasando el resto del agua, erosionando a su vez la superficie y formando un camino por el cual el agua realizará su trayecto de forma definitiva. Bien, pues los caminos neuronales en el cerebro siguen el mismo principio.
La neurona es la unidad básica y funcional de la que se compone todo el entramado nervioso del cuerpo. Podemos considerarla de forma superficial como un nodo de información por el cual se transmitirá la información proveniente de otra neurona. La neurona se compone de unos "brazos" llamados axiones. Por medio de los axiones se transmiten los impulsos eléctricos de una neurona a otra, pero lo más importante en nuestro caso es que una neurona se comunica con multitud de neuronas próximas a ella por medios de los múltiples axiones que posee. Cuando la información que enviamos de nuestro cerebro a nuestros miembros para realizar un ejercicio se realiza de forma rápida el "camino" que ha seguido la información no se "fija" por un camino neuronal concreto, sino que cuando volvemos a dar la orden el camino neuronal en este caso puede ser otro, y ello desemboca en que no siempre se realiza el ejercicio de forma correcta, ya que no conseguimos fijar el camino neuronal y en cada intento la información irá por caminos diferentes. Desconozco los mecanismos que provocan que la información tienda a ir más por un camino que por otro (supongo que están implicadas sustancias químicas y/o diferentes concentraciones de los elementos participantes en la sinapsis neuronal), pero lo que nos interesa en este artículo es saber que al practicar despacio estamos reforzando el camino neuronal que realiza el ejercicio de forma correcta. Una vez que el ejercicio se ha realizado de forma lenta un número determinado de veces podemos observar que coger velocidad es relativamente sencillo, y la explicación a esto es que el camino que recorre la información ya está más o menos marcado, y la orden a nuestros miembros "tiende" a ir por él, realizándose el ejercicio de forma correcta hasta tal punto que no llegamos a ser conscientes de la orden, pero nuestros miembros realizan el ejercicio de forma automática. A esto le llamo "mecanizar" el cuerpo, y la base para llegar a ello es practicar despacio al principio para crear el camino neuronal correcto por el que tiendan a ir las neuronas.
No quiero que me malinterpretéis. Como bateristas nuestra labor básica es dominar el tempo y las divisiones rítmicas, y para ello hay que practicar en todo el rango de velocidades que seamos capaces, forzándonos a tocar muy despacio y muy rápido, pasando por todos los rangos posibles de velocidad intermedios. Pero a la hora de tocar algo por primera vez, y por todo lo explicado antes, tocad despacio, asimilad la información bien siendo conscientes de cada movimiento que realizáis, y una vez conseguido esto ya estáis en disposición de ir subiendo la velocidad. Por cierto, respecto a este último aspecto me gustaría dar un consejo, cuando subáis la velocidad subidla poco a poco (en rampa, como digo yo) y no con cambios notorios de velocidad (en escalones). Subid hasta una velocidad en la que estéis incómodos y quedaros en esa velocidad hasta que sintáis que volvéis a tener el control. En ese punto volved a forzar la máquina, pero de forma sutil.
Un saludo!.
Dani.
|