Los siguientes artículos fueron creados por Dani para una conocida web de música.

  EL ENSAYO  

En primer lugar me gustaría decir que lo que voy a contar aquí no tiene por qué ser la forma definitiva de enfocar el ensayo, sino de lo que yo personalmente he
aprendido y prefiero a través de estos años tocando. Con esta sección no pretendo echar por tierra la forma de ensayar de los demás, y menos en un tema tan
“personal” como este. Asimismo, lo que aquí cuento se puede utilizar para cualquier instrumento, no sólo para la batería.

El ensayo es la base de la mejora y del descubrimiento del estilo personal de cada uno a la hora de tocar un instrumento, por ello siempre he sido un gran
defensor de éste, anteponiéndolo incluso al hecho de ir a clases del instrumento en cuestión. Cuando más he mejorado ha sido cuando tocaba yo por mi cuenta,
aunque es evidente que unas buenas clases junto con el ensayo son una mezcla explosiva que tiene obligatoriamente que dar sus frutos. Dada la importancia que
le doy a ensayar, tengo que decir que sus resultados son especialmente notorios al principio de iniciarse con un instrumento. Cuando se toca un instrumento, el
aprendizaje de éste no es lineal, sino exponencial; es decir, cuanto menos tiempo se lleva tocando más se aprende, costando más mejorar a medida que llevas
tocando más tiempo. Por todo esto, mi primer consejo es que al empezar con un instrumento ensayéis todo lo que podáis para mejorar rápidamente y conocer
bien el instrumento que habéis elegido, si bien hay que ensayar siempre.

Otro tema importante es la cantidad de tiempo que hay que invertir en el ensayo. Por suerte o por desgracia depende de la persona, hay gente que le cuesta
más aprender y requiere muchas horas de trabajo y otra con una facilidad innata para dominar el instrumento. En cualquiera de los dos casos se puede llegar a
tocar de forma magistral, la única diferencia es la cantidad de tiempo invertida. Por otro lado es posible que no se pueda decidir cuánto tiempo se va a ensayar
(lo cual es la mayoría de los casos). Para contrarrestar esto yo lo que hago es siempre empezar con la misma rutina, que consiste en repasar todos los
rudimentos y técnicas básicas durante media hora, haciendo diferentes series y repeticiones. De este modo, aunque sólo tenga media hora, me aseguro de que la
he aprovechado al máximo, todo el tiempo restante que tenga para ensayar lo dedico a estudiar cosas nuevas o simplemente tocar dejándome llevar. Con todo
esto lo que quiero decir es que no es tan importante la cantidad de tiempo, sino cómo se use ese tiempo. Se puede ensayar sólo media hora al día y tocar mejor
que otra persona que toca dos.

Por último me gustaría comentar algo importante. Yo personalmente antes de ensayar no estiro, sino que caliento, simplemente empiezo a tocar despacio y voy
aumentando la velocidad. Una vez que los músculos y articulaciones están preparados no me preocupo por llevarlos al límite, en esta situación es difícil
lesionarse (aunque tampoco os paséis). Ahora, al acabar es importantísimo estirar. Lo ideal es estirar todo el cuerpo, pero es fundamental la espalda y los
antebrazos, sea el instrumento que sea. Si no sabéis cómo estirar lo podéis buscar en Internet, aunque no estaría mal tampoco comprarse un libro sobre
estiramientos. El estiramiento en esta sociedad está infravalorado, y puede evitar el 90% de las lesiones en un músico. 

Dani Pérez.

 

 
COMPOSICIÓN DE UN SOLO
 

A pesar de que he debido realizar un solo de batería en aproximadamente el 50% de los conciertos que he hecho en toda mi vida, no soy un gran defensor de
los solos, sean del instrumento que sean. Esto que a priori puede parecer extraño tiene una explicación sencilla, en el 80% de los solos que he escuchado he
acabado terriblemente aburrido. Hay que tener en cuenta que un solo no se trata de una simple demostración de técnica gratuita, sino que en mi opinión debe
considerarse un tema más del repertorio, sea de directo o de estudio, y como tal debe tener las cualidades de cualquier buen tema como ser entretenido, hacer
partícipe al publico en directo, tener una estructura lógica que “guíe” al oyente de forma natural a través del solo...etc. Yo personalmente consideré en su
momento que una forma de hacer mucho más atractivos mis solo era realizarlos con música, para lo cual compuse “Dinámica”. Por supuesto que el utilizar
música es una de las muchas opciones que existen para hacer mucho más vistoso y entretenido un solo, en este punto cada persona es libre de elegir, y puedo
asegurar que he visto solos realmente impresionantes que no tenían el apoyo de ninguna otra cosa más que el propio instrumento.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta en un solo es que éste tenga una estructura definida, ya que de este modo es infinitamente más fácil
involucrar a la gente. Aunque puede haber diversas estructuras que funcionan de manera semejante, sí es cierto que la gran mayoría tienen un punto en común, el
solo suele comenzar de forma tranquila y acabar de forma espectacular. Personalmente creo que es una de las mejores ideas para comenzar a componer un
solo, ya que suele tener muy buenos resultados, aunque repito que se puede llegar al mismo resultados por otros caminos, pero es indudable que éste es el más
fácil. Otro de los puntos importantes dentro de la estructura de un solo es el hecho de dejar una parte de éste para que participe el público de forma activa (en
este caso hablo del directo), como por ejemplo realizar una melodía para que la gente la cante o una serie de golpes caracter&iac ute;sticos para el público
puedaseguirlos e incluso contestarlos. Cuando comencé a realizar mis primero solos con Saratoga recuerdo que eran bastante técnicos, pero la gente no llegaba
realmente a entusiasmarse con ellos, hasta que incluí una parte en el medio en la que me quedaba sólo con el bombo y hacía a la gente seguirme, la respuesta al
finalizar el solo era notablemente mayor. La conclusión era bastante clara, es preferible sacrificar virtuosismo por una mayor participación de la gente.

Posiblemente uno de los motivos por los que acabe bastante aburrido en casi todos los solos que he presenciado es porque son excesivamente largos. El tiempo
es un factor fundamental a tener en cuenta a la hora de componer un solo (repito, sea del instrumento que sea). Normalmente los músicos tienden (o tendemos)
a excedernos con el tiempo cuando somos los protagonistas absolutos, y esto es algo comprensible, pero también un error. Siempre es preferible que el solo
sea demasiado corto pero dejando un buen sabor de boca en la gente a que sea soporífero. Personalmente creo que de forma genérica un solo no debería
superar los 5 minutos, aunque depende del caso del solo por supuesto.

La pregunta que más me han hecho mis alumnos con respecto a los solos siempre ha sido si los improvisaba o los llevaba totalmente preparados. Ambas
opciones tienen sus ventajas y desventajas. Cuando improvisas en un solo normalmente tocas de forma más natural y relajada, con lo cual las cosas te suelen
sonar mejor, pero ojo, también te expones a que lo tocado esté a un 30% de capacidad de lo que puedes realmente hacer (puedes estar nervioso, agarrotado
por el frío, etc...), así como llegar a ser repetitivo y carente de originalidad. En el otro extremo está el tocar un solo perfectamente diseñado y memorizado para
la ocasión. ¿La ventaja?, pues claramente que el solo estará al 80%-100% de tu capacidad, pero ten en cuenta que no estarás tan a gusto tocándolo, ya que
estarás pendiente continuamente de la parte que viene a continuación, y la realización del solo se puede ver resentida por este hecho. Personalmente yo siempre
elijo una opción intermedia, es decir, ni me la juego siempre improvisándolo todo ni lo llevo todo estrictamente estudiado (para elegir ésta última opción el solo
tiene que estar ensayado un gran número de veces para que salga todo de forma natural). Normalmente realizo un pequeño guión con las entradas, salidas y
núcleo de cada parte del solo, y el resto lo improviso. Es la forma en la cual obtengo mejores resultados, pero esto es una cuestión de cada uno.

Espero que estas líneas hayan ayudado a alguien, aunque como siempre digo, cada uno tiene su opinión y experiencia en la música, y la mía no tiene porqué ser
mejor que la suya.

Dani Pérez.

 

 
CONSEJOS PARA GRABAR EN ESTUDIO
 

Puede que lo primero que os vaya a decir parezca demasiado obvio, pero os aseguro que por mi experiencia he visto que mucha gente carece de ello. Esto en
cuestión no es otra cosa que ser profesional. Hay que ser profesional cada vez que uno se sienta a tocar, pero especialmente si es para tocar en un estudio de
grabación. Los diferentes aspectos que puede abarcar la palabra profesionalidad pueden ser distintos según el concepto de cada persona, pero voy a comentar
los que para mí son más importantes.

Antes de entrar al estudio:

•  Lo más importante antes de entrar al estudio es tener las cosas claras en cuanto a lo que se va a grabar. Con esto me refiero a tener los temas perfectamente
estructurados en la cabeza, así como las cosas que se van a hacer. El tener claro la estructura de los temas no tiene otro secreto que tocarlos bastante, ya sea
con el grupo o en solitario (en el local y/o en casa). Con respecto a las líneas de batería de cada tema, existen varias alternativas adecuadas a cada músico. En
mi artículo acerca de los solos comenté que para diseñar el solo se puede hacer de tres formas, improvisarlo por completo, tenerlo todo perfectamente
memorizado, o una mezcla de ámbos teniendo el esqueleto del solo ensayado y preparado con antelación mientras se improvisa en los “espacios” que se pueda.
Pues bien, para grabar un tema existen exactamente las mismas alternativas, siendo las tres perfectamente válidas. Se escoja un método u otro, la cuestión más
importante es que la grabación se produzca sin dudas y sin demasiadas demoras. El hecho de tocar confiado a la hora de grabar no sólo tiene como ventaja una
mayor solidez sonora en el resultado final, también facilita el trabajo al productor a la hora de mezclar los temas, así como beneficia al grupo en general al
tardarse lo mínimo posible y tener más tiempo para otros instrumentos o labores de post-grabación.

•  Si se va a grabar con claqueta es importante no sólo tenerla preparada antes de ir al estudio, sino haber ensayado con ella los temas, aunque sea en solitario.
El hecho de utilizar claqueta para grabar es decisión del grupo o del productor, y no tiene por qué ser siempre lo mejor (de hecho en otros estilos como el jazz
suele ser una salvajada grabar con claqueta), sin embargo en el Metal el resultado suele ser bastante mejor cuando se utiliza. Por muy bien que se sepa uno el
tema, el hecho de grabar con claqueta dificulta la grabación para el baterista en el sentido en que tiene que estar pendiente de una cosa más, por lo que es
fundamental traer el tema ensayado con claqueta en caso de utilizarse.

•  Con respecto al instrumento en sí antes de entrar a grabar, lo más importante es que cuando falten un par de días para entrar a grabar cambiéis todos lo
parches por unos nuevos, ya que la diferencia acústica es brutal. Al poner los parches nuevos no afinéis la batería, simplemente apretadlos un poco más de lo
normal y dejados así sin tocar hasta que vayáis a grabar. Esto se hace porque al estar los parches hechos de un material elástico hasta que se dan un poco de sí
la batería tiende a desafinarse rápidamente.

En el estudio:

•  El primer día de grabación, cuando esté la batería montada y sin microfonear hay que afinarla con el máximo grado de perfeccionamiento posible. En muchos
casos el baterista suele ir incluso 4 o 5 horas antes que el resto de la gente para afinar la batería a conciencia. En caso de que uno de los parches nuevos se
rompa o que por los motivos que sea no hayamos puesto los parches nuevos con anterioridad, un método efectivo para acelerar el proceso por el cual los
parches se dan un poco de sí consiste en, una vez apretados (sin afinar todavía), subirse una persona por completo en el parche recién puesto. A alguno esto le
puede parecer peligroso para el timbal, caja o bombo, pero os aseguro que si la madera no está en mal estado aguantará eso y más. Aparte de esta primera
afinación, es más que aconsejable hacer un repaso cada cierto tiempo. Yo suelo hacerlo cada 20 o 30 minutos, pero hay bateristas que incluso lo hacen cada
vez que paran de tocar (lo cual no es ni mucho menos malo). Especialmente importante es este repaso cuando se retoma la grabación al día siguiente, ya que lo
raro es que no se haya desafinado alguna parte de la batería durante la noche, no menosprecies la afinación en este caso, ya que es casi tan importante como la
afinación inicial.

•  Con respecto al tema del estómago, pues como siempre, con lo que estéis más cómodos. Yo personalmente soy el único músico que conozco que le gusta
tocar recién comido, pero reconozco que lo normal es lo contrario, tocar con el estómago vacío. Lo importante es que tengas esto en cuenta a la hora de
grabar, ya que aunque no decisivo para algunos, para otros la ejecución es notoriamente diferente. Si tocas mejor con el estómago vacío y grabas recién comido
la velocidad y pegada que tengas no va a ser la misma, y lo mismo para el caso contrario.

•  Uno de los consejos más importantes que puedo dar para grabar es que se pare de grabar cuando se está ya demasiado cansado. Esto por desgracia no
suele ser posible en la mayor parte de los casos, en los cuales se dispone de muy poco tiempo para grabar. Lo ideal es que el estudio no esté parado, y para
ello se puede poner de acuerdo el baterista con el guitarra por ejemplo para alternarse grabando (uno por las mañanas y otro por las tardes, uno un día y el otro
al día siguiente, etc...), de esa forma ninguno de los dos se cansará demasiado y el proceso de grabación llevará buen ritmo. La particularidad de nuestro
instrumento es que es puramente acústico, y el tocar fresco o cansado supone una diferencia más que notable no sólo en el volumen, sino en el sonido
conseguido. Cuando un baterista cansado toca flojo la caja o los timbales, a la hora del resultado final lo normal es que estén muy bajos. Esto no se puede
solucionar simplemente subiendo los canales de la caja y timbales, ya que al subir éstos subirá también el sonido de platos que se haya colado por esos micros,
y los platos recordemos que tienen un rango de volumen mucho más estrecho que la caja o timbales, por lo que aunque se toquen cansado su respuesta será
casi igual que tocados fuertes. Esto es sólo un ejemplo de lo que puede ocurrir al tocar flojo. Lo ideal es que a la hora de grabar un tema se toque con bastante
contundencia y volumen para que cada micro recoja con claridad la parte de la batería que le corresponde, y aunque recoja ambiente de otras partes (esto es
inevitable), la diferencia sea notable. Como he dicho previamente, el tocar cansado no sólo influye en el volumen, sino en el sonido, especialmente en la caja y el
bombo. Si se empieza un tema tocando fuerte y se acaba cansado, especialmente el sonido de caja y bombo cambia tanto que parece que se ha empezado con
una batería y se ha acabado tocando con otra. Como podéis ver el hecho de tocar cansado influye demasiado en una grabación como para pasarlo por alto.

Dani Pérez.

 

 
CONSEJOS PARA EL DIRECTO
 

Realmente el mundo del estudio y el mundo del directo son más diferentes de lo que a priori pudiera parecer. Evidentemente la importancia de un trabajo en
estudio es vital, ya que es un trabajo para toda la vida, mientras que un concierto es algo puntual de lo que a largo plazo sólo queda el recuerdo. Sin embargo
no menospreciemos la importancia de un concierto, ya que en muchos casos es la piedra angular del éxito de muchos grupos, y no deja de ser una prueba de
fuego por la que todos lo grupos deben pasar, siendo uno de los puntos más importantes a la hora de valorar un grupo. Por otro lado quiero recalcar que si bien
un trabajo en estudio suele ser decisivo para que un grupo triunfe, el artista no suele ver apenas nada de dinero de ellos, ya que casi todo es para la compañía
discográfica. Donde el artista realmente se gana el pan es en los conciertos, por lo que comprenderéis la importancia de tener un buen directo (al margen de la
obligación moral de dar un buen concierto para la gente que ha pagado su entrada, por supuesto).

Una de las primeras diferencias con respecto al estudio es que muchos conciertos se hacen al aire libre, y evidentemente el clima en estos casos no se controla
(tampoco a veces que se toca en salas, ya que también puede hacer demasiado frío o calor). Yo personalmente he tenido que tocar en situaciones extremas de
frío y calor, y a quien no haya pasado por ello le aseguro que es realmente difícil estar a la altura, pero por suerte o por desgracia hay que estarlo. Estad atentos
a la temperatura del sitio donde toquéis, puede hacer calor en vuestra ciudad pero un frío extremo en el lugar del concierto. Nunca será poca la ropa que llevéis,
y siempre es mejor empezar el concierto pasando calor y más adelante optar por quitaros algo. Yo creo que el frío es mucho peor enemigo que el calor, pero
tampoco menospreciemos a éste. Para situaciones de calor extremo muchos músicos llevan un ventilador para el escenario, lo cual es una solución bastante
efectiva.

Siguiendo con el tema del clima, me gustaría advertir de algo. Cuando se toque al aire libre y el escenario no tenga un techo que lo proteja hay que llevar
siempre una tela o plástico que proteja la batería en caso de que llueva. No solo la madera se estropea, sino que los parches se vuelven mucho más vulnerables
a los golpes, y tocar con un parche mojado es prácticamente lo mismo que acabar con un parche roto.

Al tocar en directo el tema del calentamiento previo cobra especial importancia. Siempre hay que calentar antes de tocar, pero especialmente antes de un
directo ya que se añade la tensión que hay antes de salir, por lo que los músculos y tendones suelen estar más agarrotados de lo habitual. Casi todas las lesiones
de un músico suelen ocurrir en directo por no haber calentado suficientemente antes de salir (esto es especialmente importante para los cantantes, ya que su
instrumento suele ser más delicado que el resto). Recordad lo que comenté en el artículo del ensayo, antes de tocar calentar, y al finalizar estiramientos.

El tema de la alimentación ya lo comenté en mi anterior artículo, y para el directo es exactamente lo mismo, con la única diferencia de que a veces no se puede
controlar tanto la comida antes del concierto. En ocasiones después de la prueba de sonido no queda tiempo para salir a cenar o comer, y si eres de los que
necesitan comer bien para realmente tocar a gusto te aconsejo que siempre lleves algo para tomarte antes de salir al escenario, por ejemplo unos frutos secos
(dan mucha energía).

Hay dos cosas básicas que se deben tener en cuenta en el escenario. La primera es el tema de los fallos en directo. Cuando se comenta un fallo en directo es
importantísimo no darle importancia, principalmente por dos razones, la primera porque si empiezas a pensar en el fallo no estarás concentrado y volverás a
cometer más, y la segunda porque la gente cuando ve un concierto desde abajo no se dan cuenta del 80% de los fallos que comenten los músicos, con lo cual o
es un fallo gravísimo o tranquilo porque casi nadie se dará cuenta. En cualquier caso fallar es de humanos, y hasta la fecha no conozco a nadie que no le pase
(aunque si pasa demasiado hay un problema). Lo otro que quiero comentar es el tema de la apariencia, que viene a colación del tema de los fallos. A diferencia
de un disco, un concierto aporta, además del factor auditivo, el factor visual. El concierto no sólo entra por los oídos, sino que también por lo ojos. Es
importante cuidar la apariencia en todo concierto, pero no me refiero tanto a la apariencia con respecto a la ropa, sino a la apariencia como músico. Sean las
circunstancias que sean tienes que dar el 100% de tí, ya haga frío, calor o estés triste por algo en especial. El hecho de tocar igual para 6000 personas que para
50 es lo que hace grande a un grupo. Yo he estado en esas dos situaciones, y lo realmente difícil es tocar delante de 50, pero hay que hacerlo, no solo porque
te debes a esa gente que ha pagado su entrada y te está apoyando, sino porque te hará ser mejor músico y más profesional, aparte de que a la larga tendrá su
recompensa, doy fe de ello.

Enlazando con el tema de la apariencia quiero hablar de la capacidad para improvisar. Un concierto en directo es eso, en directo, y pueden suceder muchas
cosas que hagan necesaria tu capacidad para improvisar. Puedes cometer un fallo tú o uno de tus compañeros y encontrarte perdido en la canción. En esta
situación improvisa algo que os facilite “volver a encontraros”. Con improvisación no me refiero a hacer algo obligatoriamente diferente de lo que venías
haciendo, puede ser simplemente seguir con el mismo ritmo hasta que pilles a tus compañeros, lo importante es no parar y que parezca que no ha pasado nada,
recuerda que el público no debe enterarse del fallo. Otra ocasión en la que es bueno saber improvisar es cuando un instrumento falla, lo cual no es demasiado
raro. Muchas veces una cuerda o un parche se rompe y puedes no disponer del instrumento de recambio. En estas ocasiones lo importante es que el concierto
no se detenga, y alguien puede hacer un solo o incluso tocar algo juntos el resto del grupo mientras el perjudicado arregla el problema. Para prevenir esta
situación os aconsejo que siempre que podáis llevéis recambio de lo más necesario, caja, parche de bombo y si podéis pedal simple o doble para el bombo.
Esto os hará salir de más de un apuro, aunque sé que no siempre es posible disponer de dos cajas o doble pedal de bombo. Además aunque todos llevéis
instrumento de recambio el problema puede surgir en el amplificador de uno de los guitarristas por ejemplo, con lo cual saber improvisar algo en estas
situaciones es vital.

Por último quiero aconsejaros algo, siempre que podáis haced participar al público, ya sea en mitad de una canción, en un solo, etc.... El mayor éxito de un
concierto es que la gente salga contenta.

Dani Pérez.

 

 
CÓMO EMPEZAR
 

Normalmente la mayoría de los consejos se suelen recibir cuando ya se tiene alguna experiencia, sin embargo muchos son inútiles por ser dados ya demasiado
tarde. En este artículo pretendo dar algunas pautas y consejos para la gente que está empezando o incluso que todavía no lo ha hecho. Estos consejos están
basados en mi experiencia, y como siempre digo, no tienen porqué ser la mejor forma de enfocar un asunto en concreto, en la mayor parte de los casos hay
varios caminos que llevan al mismo fin. También quiero añadir que como siempre, aunque este artículo habla para el caso de los bateristas, se puede extrapolar
a cualquier instrumento.

Hay mucha gente que siempre le ha gustado un instrumento pero no se ha decidido a empezar a aprenderlo. En algunos de estos casos no se sabe qué hacer, o
simplemente uno no se lo plantea más que como una ilusión que siempre va a tener. En estas situaciones no hay que comprarse nunca el instrumento en cuestión,
esto podría ser un gran error incluso cuando a priori se tiene muy claro que se quiere aprender a tocarlo. Un instrumento es una compra cara, y conozco algunas
personas que se lo compraron con bastante ilusión y al mes lo vendieron por darse cuenta de que no les llenaba tanto como pensaban. Lo que sí está claro es
que para saber si un instrumento te gusta tanto como para aprenderlo es vital que toques en él un tiempo determinado. Existen dos opciones bastante viables. La
primera consiste en que un amigo/a te enseñe algunos ritmos básicos y que puedas practicar en su batería (en un local de ensayo u otro sitio en el que poder
tocar sin preocuparte por el volumen). Para este caso no hablo de un día o dos, sino de un número de veces en las que se sepa con seguridad que esto es lo
tuyo (lo más normal si ésto es así es que cada vez se tengan más ganas de tocar). La otra opción consiste en directamente meterse a clases con un profesor,
siempre diciéndole que estás probando para ver si te gusta lo suficiente (al cabo de uno o dos meses de clases ya lo deberías tener más o menos claro).
Mientras te encuentras en este período de prueba, siendo la batería el instrumento que estás probando, lo que puedes hacer en casa es tocar en una silla los
patrones y ejercicios que vas aprendiendo. Ésto no lo digo tanto para que vayas aprendiendo lo que te enseñan, sino para que te enfrentes con el hecho de
estudiar tu instrumento. Que nadie se lleve a engaños, estudiar un instrumento en ocasiones puede llegar a ser realmente tedioso (véase por ejemplo los ritmos
de jazz, los cuales requieren una coordinación bastante elevada). La cuestión es que si estás preparado a pasar por esto para alcanzar un nivel técnico mayor,
entonces esto es lo tuyo, en caso contrario lo normal es que al final termines abandonándolo o simlplemente teniéndolo como un hobby ocasional.

Con respecto al momento en el que te tengas que comprar tu primera batería mi consejo es bastante contundente, cuanto mejor sea la batería, mejor. Tal vez
este consejo puede chocar porque antes he dicho que un instrumento es bastante caro, y tal vez se esperase que mi consejo fuese empezar con una batería
barata y más tarde comprar alguna mejor, pero esto no es así. Mis razones son precisamente que una batería es bastante cara, pero sin embargo puede llegar a
durar toda la vida. Cuando se está empezando lo más importante para uno es tocar, sin importarle realmente la calidad de su instrumento (aparte de que cuando
empiezas no se suele tener la capacidad como para diferenciar dos baterías de diferente calidad). Si compras una batería de calidad baja con la intención de no
gastar demasiado a la larga saldrá bastante caro, ya que aunque cumplirá con tus requisitos al principio, a medida que seas mejor músico querrás mejor sonido,
y entonces llegará el momento en el que te planteas comprar otra batería. Por desgracia cuando llegue ese momento tu batería actual se habrá devaluado en
aproximadamente un 60-70 % de su valor, y evidentemente la batería que quieres cuesta bastante más de lo que te costó tu primera batería, si a esto le añades
que todos los precios suben cada año, al final ese 30% de beneficio por la venta de tu vieja batería solo cubre el aumento que ha experimentado tu nueva
batería en todos estos años en los que llevas tocando. La conclusión que se obtiene de esto es que si hubieras comprado la batería que ahora quieres en el
momento de empezar a tocar no sólo habrías pagado únicamente por una batería (en lugar de, a la larga, por dos), sino que además la habrías disfrutado todo
este tiempo. Evidentemente esto son cálculos aproximados, pero según sea tu caso te pueden servir de ayuda para decidirte, personalmente opté por comprar
una batería barata y siempre me he arrepentido. En cualquier caso compres la batería que compres lo ideal es que te acompañe alguien que tenga bastante
experiencia y te pueda asesorar. Por supuesto todo esto de lo que estoy hablando es en el caso de que ya se tenga claro que se quiere ser baterista.

Una vez que se tiene cierto nivel y batería propia lo normal es que quieras meterte en algún grupo. Éste también es un momento delicado e importante, ya que
puede suponer para tu futuro más de lo que crees (tanto porque el grupo consiga darse a conocer y cambie tu vida como porque te des cuenta con los años de
que has estado perdiendo un tiempo valioso). Tengo claro que hay dos puntos vitales para saber si el grupo es en un principio adecuado para tí o no. El primero
consiste en que todos, aparte de tener obviamente los mismos gustos musicales, tengáis las mismas ambiciones con el grupo. Con esto me refiero a cosas como
el espíritu de sacrificio que se vaya a tener, las cotas que se quieren alcanzar, el que todos tengáis siempre más o menos el mismo nivel técnico, etc... Yo no digo
que todos tengáis que ser máquinas con vuestro instrumento o que se quiera llegar a ser mundialmente conocido, simplemente que todos tengáis los mismos
objetivos. Si todos queréis tener el grupo como un hobby, perfecto, pero en cuanto haya uno que aspire a más surgirán los problemas (e igualmente para el caso
contrario). El otro punto importante a tener en cuenta cuando busques grupo es el que se tengan las mejores relaciones personales posibles con tus compañeros.
Estoy convencido de que el 90% de las disoluciones o separaciones en un grupo se deben a la mala relación personal que existe (ya que la convivencia en un
grupo es mucho más dura de lo que se pueda pensar). Por desgracia, o todos sois amigos antes de formar el grupo, o esto sólo se comprueba con el tiempo,
pero por lo menos que esto sirva para tener muy en cuenta que el carácter tuyo y el de tus compañeros jugarán un papel crucial en el futuro del grupo.

Cuando lleves un tiempo en el grupo tendréis algunas canciones que querréis grabar para presentarla a compañías, promotores, concursos, o simplemente para
vender vuestra maqueta y empezar a conoceros. Mi consejo en este punto es que si estáis pensando en grabar en un estudio profesional, antes hagáis una
grabación casera para enfrentaros con este proceso, ya que como ya expliqué en el último artículo, el proceso de grabación dista mucho de la experiencia en un
local de ensayo o de un directo. El hecho de realizar una grabación casera antes de grabar en un estudio servirá para haceros una idea del tiempo necesario
para grabar, controlar los nervios, grabar con metrónomo si optáis por esta opción, arreglar cosas que al oírlas grabadas no os convencen...etc.

En cualquier caso, para la gente que empiece en esto, que sepa que requiere mucho esfuerzo y sacrificio, y aunque muchas veces el trabajo no se vea
recompensado, si se es constante y se tiene ilusión se pueden conseguir metas con las que antes solo se habían soñado.

Dani Pérez.

 

 
ESTIRAMIENTOS Y MÚSCULOS
 

He querido llamar a este artículo “estiramientos y músculos” porque creo necesario ahora que estoy acabando esta serie de artículos hablar de ambos. De los
estiramientos ya hablé en mis pasados artículos, pero sólo de refilón. En este artículo quiero hablar en profundidad de ellos, ya que como dije un tiempo atrás,
no sólo te pueden sacar de una lesión, sino que te ayudarán a evitarlas. Es una pena que no exista una mayor costumbre de estirar porque los beneficios son
muy numerosos, y más aún cuando se realizan actividades que pueden poner en peligro músculos, tendones y articulaciones. Con respecto al tema de los
músculos quiero básicamente dejar claro las ventajas y desventajas de tener más o menos músculo a la hora de tocar la batería.

Existe una idea general de que cuanto más musculoso es un baterista mejor debe tocar, o que cuando un baterista está musculado se piensa que es por tocar.
Ambas ideas son rotundamente falsas. Tener una gran masa muscular no hará que toques mejor ni más rápido, esto sólo se consigue a base de ensayar y
realizar muchas repeticiones. De los mejores bateristas de la historia se puede apreciar que son delgados o gordos, pero apenas los hay musculados. Sin
embargo...¿quiere esto decir que estar musculado me perjudicará?...para nada, estar musculado no implica ni tocar más rápido ni tener mayor resistencia para
tocar, pero tampoco conlleva ningún perjuicio (de hecho bastantes beneficios, aunque no relacionados con la batería). Tanto si quieres tocar cada vez más
rápido como si quieres coger mucha resistencia... insisto, haz muchas repeticiones. El caso es que las pesas sí se pueden utilizar para tocar más rápido y tener
más resistencia, pero los ejercicios consisten en utilizar poco peso y muchas repeticiones, creando unos músculos más fibrosos, no más grandes (para lo cual el
sistema sería el contrario, mucho peso y pocas repeticiones). El cuerpo humano es una máquina de adaptación, y al realizar muchas repeticiones con algo de
peso el músculo se acostumbrará a este estrés y se volverá mas resistente. Si eres de los que deciden incorporar las pesas a tu sistema de mejora para tocar,
aquí te enseño lo mejores ejercicios que conozco para fortalecer los antebrazos. Antes quiero dejar una cosa clara, la gente piensa que lo más importante en un
baterista son las muñecas, pero esto no es así, lo más importante en un baterista son los antebrazos. Las muñecas son articulaciones que permiten a la mano
realizar ciertos movimientos, pero el generador de estos movimientos son los músculos del antebrazo. La única vez en mi vida que me lesioné fue hace muchos
años que me abrí las dos muñecas por ensayar demasiado (por supuesto por aquél entonces no estiraba). El dolor que sentía era en las muñecas, pero cuál fue
mi sorpresa cuado al ir al fisioterapeuta éste sólo me dio masajes en los antebrazos (eso sí...me los machacó). Al día siguiente ya estaba tocando de nuevo. Lo
que quiero decir es que aunque el protagonismo se lo suele llevar la muñeca, la importancia de los antebrazos es vital. Los ejercicios que aquí presento son tanto
para la cara interior (figura de la izquierda) como para la exterior (figura de la derecha) de los antebrazos, y recordad que tienen que ser muchas repeticiones
con poco peso.

En las figuras la persona apoya el brazo que va a trabajar en la mesa, pero podéis hacerlo sentados apoyando el brazo en el muslo del mismo lado.

Al margen de estos ejercicios existe uno muy bueno para fortalecer la muñeca, y consiste en realizar fondos con los puños cerrados. Tanto éste último ejercicio
como el de los antebrazos hay que realizarlos con moderación. Las ventajas que suponen pueden convertirse en lesiones y dolor si se realizan en exceso. La
frecuencia y el peso a utilizar dependen de cada uno, por lo que no puedo dar cifras concretas, tenéis que ser vosotros los que sepáis cada cuánto tiempo
debéis hacerlo y cuándo descansar.

Para las piernas el mejor ejercicio que puedo recomendar es correr, ya que no sólo ampliará vuestra capacidad pulmonar, sino que fortalece las piernas en
general (en el movimiento de tocar el bombo actúan varios músculos, no uno solo).

Los estiramientos ya os conté que son lo más adecuado cuando se deja de tocar (antes de tocar lo mejor es calentar, no estirar). El estiramiento NUNCA debe
doler, hay que saber muy bien cuándo la sensación del músculo estirado se convierte en dolor. La sensación del músculo estirado no suele ser placentera
(aunque en algunas ocasiones sí puede serlo), pero esta sensación está bien alejada del dolor. Cuando estiréis empezad poco a poco e ir llevando el límite un
poco más lejos según vayáis estirando, pero insisto, jamás crucéis la barrera que separa el estiramiento del dolor, es preferible quedarse corto a pasarse.
Explicaré sólo como estirar los antebrazos, ya que suelen ser más vulnerables a las lesiones que las piernas, además, para las piernas son muchos los músculos a
estirar y no quiero aburriros tampoco, si estáis interesados existe mucha información en Internet o en cualquier libro de estiramientos. En la figura de abajo se
muestra cómo estirar la parte externa del antebrazo, para estirar la parte interna no hay más que tirar de la mano hacia arriba en lugar de hacia abajo. Recordad
que debéis controlar la fuerza con la que tiráis de la mano, la sensación nunca debe ser de dolor.

Antes de acabar quiero decir algo acerca de los masajes. Normalmente lo ideal es que nos los dé un especialista, aunque en casos en los que no podamos
acudir a él y queramos darnos un masaje para calmar el dolor o intentar quitarnos una lesión (esto puede ser peligroso hacerlo por cuenta propia) es
importantísimo tener en la cabeza dos cosas, JAMÁS masajear la muñeca, sólo el antebrazo, y por otro lado los movimientos de masaje deben ser en dirección
al corazón, ya que esto ayuda al flujo linfático y venoso a expulsar los productos de desecho de los tejidos. Cuidado, porque si la presión del masaje es
aplicada en dirección opuesta, tanto las válvulas de los vasos linfáticos como las venas superficiales pueden resultar dañadas.

Dani Pérez.

 

 
ÚLTIMOS CONSEJOS
 

l ser éste mi último artículo me gustaría dar algunos consejos un poco generales que espero que os puedan servir de ayuda.

Siempre que os lo podáis permitir intentad llevar a los conciertos un técnico de sonido de confianza. Sé que no siempre esto es posible debido a todos los
gastos que conlleva dar un concierto y a lo poco que se suele cobrar, pero en conciertos especialmente importantes (festivales, concursos, etc...) os aseguro
que merece la pena llevar a alguien con el que sabéis que vais a sonar bien, y que a fin de cuenta os puede costar alrededor de 30 euros por cabeza. Así mismo
lo ideal es que podáis llevar también un par de backliners que monten antes del concierto y desmonten cuando acabéis. Además de ésta función un backliner es
especialmente útil cuando ocurre un percance en el escenario y es necesario alguien que actúe rápido y sin que el grupo se resienta (por ejemplo cuando un
plato de batería se cae, ya que nadie del grupo puede ayudar en esta situación). Reconozco que lo de los backliners es algo que por lo general la mayoría de los
grupos no se pueden permitir, pero repito, para conciertos especialmente importantes es una idea a tener en cuenta. El hecho de que el grupo no se preocupe
de cargar y descargar ni de montar y desmontar, añadido a la seguridad de tener a alguien para ocuparse de un incidente en el escenario, es realmente positivo.

Cuando vayáis a un festival o un promotor os llame para dar un concierto, si vais a cobrar algo, estad seguros de que ese cobro está firmado. Lo ideal es que se
pague la mitad por adelantado, pero por desgracia en la mayor parte de los casos esto no sucederá. En cualquier caso, que siempre esté firmado, no os fiéis de
nadie. Con más frecuencia de la que se pueda uno imaginar hay conciertos en los que al finalizar éste el promotor no paga al grupo, ya sea porque no quiere o
porque esperaba que fuese un éxito y al ser un fracaso no tiene dinero para pagaros. En éste último caso es una pena, pero no es vuestro problema.

Muchísimo ojo cuando vayáis a firmar con una compañía discográfica, estad bien seguros de lo que vais a firmar. SIEMPRE, y digo SIEMPRE, antes de firmar
haced que el contrato lo vea un abogado, para que las cosas estén completamente claras. El hecho de consultar con un abogado no es caro, y con diferencia
merece la pena. En algunos casos la compañía no deja que os llevéis el contrato antes de firmarlo, en estos casos llevad un abogado para que lo lea allí. Tened
en cuenta que en el momento de firmar pertenecéis a la compañía, y no sólo como grupo, sino como músicos individuales, y cualquier cosas que hagáis, aunque
no sea con el grupo con el que firmásteis, “pertenecerá” a la compañía mientras prevalezca el contrato.

Cuando negociéis el contrato que quede bien claro también las obligaciones de la compañía, ya sea con promoción, grabación de los discos, etc..., el contrato
están obligados a cumplirlo las dos partes, no sólo el grupo.

Si la compañía tiene su propia editorial querrá seguramente que también vuestros temas sean editados por ella, pero esto no es obligatorio, una cosa es la
compañía discográfica y otra muy diferente la editorial. Con respecto al tema de la editorial, que sepáis que lo máximo que se puede llevar ésta por los
beneficios de autores es el 50%, nunca más.

Si no eres compositor no puedes ser socio de la SGAE, pero como músico y ejecutante de un disco sí puedes ser socio de la AIE (Sociedad de Artistas
Intérpretes o Ejecutantes de España), lo cual además de reportar dinero ofrece cobertura para muchas cosas y otras ventajas. No te cuesta nada hacerte socio
y piensa que como músico ese dinero es tuyo. Su página web es www.aie.es .

El último consejo que quiero dar es seguramente el más valioso...fiaros de muy poca gente. No os confiéis y estad siempre preparados para todo, si alguien no
es de vuestra entera confianza no contéis demasiado con él. Es un consejo triste pero realmente útil.

Espero que estos artículos os hayan ayudado, aunque sea en algo mínimo. Ha sido un placer para mí hacerlos. Nos vemos en los escenarios...un abrazo a
todos.

Dani Pérez.